Llega el frío y con él la pregunta de cada año: ¿cuánto me va a costar calentar la casa? Si estás pensando en comprar vivienda nueva, hay un sistema que conviene entender antes de decidir: el suelo radiante con aerotermia. Calienta en invierno, refresca en verano y lo hace gastando bastante menos que una caldera o unos radiadores eléctricos. Te contamos cómo funciona, qué ahorro real puedes esperar y qué debes vigilar.
Qué es el suelo radiante y en qué se diferencia de los radiadores
El suelo radiante es una red de tuberías instalada bajo el pavimento por la que circula agua. En lugar de calentar el aire con un radiador en un rincón, convierte todo el suelo de la vivienda en un emisor de calor suave y uniforme.
La diferencia se nota en el día a día:
- El calor se reparte por igual. No hay zonas frías junto a las ventanas ni calor excesivo junto al radiador.
- Calor desde los pies. Es la sensación más agradable: pies calientes y cabeza fresca.
- Sin aparatos a la vista. Ganas paredes libres para amueblar y no hay radiadores que purgar ni que limpiar.
- Menos movimiento de polvo. Al no forzar corrientes de aire, el ambiente es más limpio, algo que agradecen las personas con alergias.
Qué es la aerotermia y por qué encaja tan bien con el suelo radiante
La aerotermia es una bomba de calor que extrae la energía del aire exterior, incluso en invierno, y la transfiere al agua de la instalación. No genera el calor quemando combustible: lo traslada. Por eso es tan eficiente.
Su rendimiento se mide con el COP. Una bomba de calor tiene un COP de entre 2 y 5, frente al 0,95 de una caldera de gas convencional (Endesa). Dicho de forma sencilla: por cada kWh de electricidad que consume, devuelve entre 2 y 5 kWh de calor.
La clave está en la temperatura del agua. Los radiadores tradicionales necesitan agua muy caliente, mientras que el suelo radiante trabaja con agua templada. Cuanto más baja es la temperatura que se le pide a la bomba de calor, mejor es su rendimiento. Por eso aerotermia y suelo radiante son la combinación más eficiente que existe hoy en vivienda.
En verano, suelo refrescante: el mismo sistema, al revés
Lo que mucha gente no sabe es que el mismo circuito sirve para refrescar. En verano, la aerotermia invierte el ciclo y hace circular agua fresca por el suelo. El resultado es un suelo radiante refrescante: la casa baja varios grados sin el chorro de aire frío ni el ruido de un aire acondicionado.
Para que funcione bien, el agua no debe enfriarse por debajo del punto de rocío, porque podría aparecer condensación en el pavimento. Los instaladores recomiendan trabajar con agua de entre 12 y 18 °C según la humedad de cada estancia (AutoSolar). Por eso las buenas instalaciones incorporan sondas de humedad y, en algunos casos, un fan coil de apoyo que también deshumidifica.
Por qué tiene tanto sentido en Granada
Granada es una ciudad de contrastes: inviernos fríos y secos y veranos muy calurosos. Es justo el clima en el que un sistema que calienta y refresca con el mismo equipo saca más partido.
En una vivienda con calderas y aire acondicionado tienes dos instalaciones, dos mantenimientos y dos gastos. Con aerotermia y suelo radiante refrescante tienes uno solo, que además produce el agua caliente sanitaria.
Aerotermia con placas solares: el ahorro se multiplica
La aerotermia funciona con electricidad. Si esa electricidad la producen placas fotovoltaicas en tu propia cubierta, una parte importante del consumo de climatización sale gratis durante las horas de sol.
La combinación tiene lógica: la calefacción supone el 41% del consumo energético de un hogar, según datos del IDAE recogidos por Endesa. Reducir esa partida es la forma más directa de bajar la factura.
¿Cuánto se ahorra de verdad?
El ahorro exacto depende del tamaño de la vivienda, del aislamiento, de la orientación y de los hábitos de cada familia. Pero la lógica es clara:
- Rendimiento: la aerotermia produce entre 2 y 5 veces más energía de la que consume.
- Temperatura baja: el suelo radiante le permite trabajar en su zona más eficiente.
- Un solo equipo: calefacción, refrigeración y agua caliente con la misma máquina.
- Autoconsumo: con fotovoltaica, parte de esa electricidad la generas tú.
- Envolvente: en obra nueva, el doble acristalamiento con rotura de puente térmico y el buen aislamiento evitan que ese calor se escape.
El quinto punto es importante. Instalar aerotermia en una casa antigua mal aislada no da el mismo resultado. En una vivienda nueva, diseñada desde el principio para este sistema, todo suma.
Viviendas de Gralusa con suelo radiante y aerotermia
En Gralusa llevamos años incorporando este sistema en nuestras promociones de obra nueva en Granada:
- Cármenes de la Sierra IV, en Carretera de la Sierra: chalets de 3 y 4 dormitorios con aerotermia, suelo radiante y refrescante en toda la vivienda y placas fotovoltaicas en cubierta.
- Residencial Hoyo 15, junto al campo de golf de Las Gabias: el mismo sistema, también con fotovoltaica.
- Cabañeros 9, en Granada capital: pisos de 2 y 3 dormitorios con suelo radiante y refrescante por aerotermia y fan coil de apoyo.
- Residencial Castilla, en Alhendín: chalets de 3 dormitorios con calefacción por aerotermia y suelo radiante y refrescante.
¿Quieres ver cómo es por dentro? Pide la memoria de calidades de cualquiera de nuestras promociones o visítanos en nuestra oficina de San Juan de Dios, 1. Te explicamos la instalación con los planos delante.